Dos viviendas, una misma esencia y dos formas diferentes de trabajar la piedra.
En este conjunto de dos viviendas unifamiliares en Lorenzana participamos desde la fase de diseño y asesoramiento, estudiando junto al cliente las diferentes posibilidades que ofrecía la piedra natural y buscando una solución que aportase unidad al conjunto sin renunciar a la personalidad de cada vivienda.
Nuestra intervención abarcó diferentes elementos de la arquitectura: desde los muros exteriores y revestimientos de fachada hasta ventanas, columnas y arcos, con piezas diseñadas y elaboradas a medida según las preferencias del cliente y las necesidades de cada espacio.
Aunque a primera vista ambas viviendas mantienen una imagen homogénea, cada una cuenta con acabados y detalles propios. Jugamos con distintas terminaciones y formas de trabajar la piedra para conseguir dos resultados diferenciados que, al mismo tiempo, dialogasen entre sí.
Los arcos, columnas, recercados y demás elementos singulares fueron trabajados específicamente para el proyecto, poniendo en valor una de las principales cualidades de la piedra natural: la posibilidad de transformarla y adaptarla a cada diseño mediante el corte y el labrado.
El resultado es un conjunto coherente y equilibrado en el que la piedra no actúa únicamente como revestimiento, sino como un elemento fundamental de la arquitectura y de la identidad de cada vivienda.








